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domingo, 29 de enero de 2012

Nuevos inquilinos

El siguiente post, no será sino el inicio de una serie de otros post que también llevarán por encabezamiento el mismo título, a saber: Nuevos inquilinos.

Estos tratarán sobre todos aquellos árboles que, bien sea mediante adquisiciones o recolecciones recientes, hallan pasado a formar parte de mi colección.

Y, para darles comienzo, paso a mostraros ahora un pino procedente de una adquisición y , por la contra, una erica arborea de recolección.






Del pino me gusta el moviento, la corteza y el pequeño shari. Aunque a decir verdad, el resto aún está por llegar.







Y, de la erica,  la madera muerta y también el movimiento en forma suave ese (movimiento oculto bajo la pomice utilizada para plantarla).

Como curiosidad, decir que ésta fué recolectada en Noviembre y que no solo ha dado muestras de mover sabia, sino que además, desde principios de Enero se le ha dado por florecer. Raro, raro, raro.


Esto es to, esto es tooodo amigos...por el momento.

martes, 17 de enero de 2012

Ejercicios de imaginación

Últimamente y de nuevo, he estado dándole al lápiz. Últimamente también, he estado dándole vueltas al porqué de éste sentarme y dibujar árboles inventados. Creo que en cierta manera esto se debe al echo de no poseer (todavía) grandes árboles con los que colmar mi colección y en cierta manera también calmar el ansia por trabajar o modelar los árboles, que sí tengo, a destiempo o prematuramente.

En esto pues, he encontrado una buena vía de escape y, siguiendo en la línea de los dibujos de bonsais en busca del límite del equilibrio, ha surgido éste último que ahora os presento.

El resultado es el de una sabina en estilo inclinado-semicascada. En el cual, creo que el largo jin de su parte derecha juega un papel preponderante ya que buena parte del equilibrio conseguido radica en él.


Y bueno, esto es tó, esto es tooodo amigos.





Saludos y espero os guste.

martes, 10 de enero de 2012

Don dinero

Este post se lo quiero dedicar a todos aquellos que estais empezando en este mundillo del bonsai. A aquellos que precisamente por eso, por estar empezando, os encontrais en vuestro haber con árboles a los que muchos considerarían, en el argot, como de "perejiles", cómo y de ésta manera augurándoles muy poco futuro, (por esto todos hemos pasado).

Con el siguiente árbol, (trabajado por Graham Potter), vereis como a partir de un material más bien humilde y bastando únicamente con unas buenas dotes eso sí, de imaginación y creatividad, hasta el material más humilde de los que poseamos puede, a lo largo de los años, convertirse y porqué no decirlo, en una obra de arte.

Vamos, que con el siguiente post, vereis que en éste mundillo nuestro, a veces, no es necesario ser un "Don dinero" para conseguir, como se dice en mi tierra: algo digno de xeito.








Por esto mismo, si consigo que con éste post empezeis a mirar a vuestros árboles con otros ojos, me doy más que por que satisfecho.

Saludos.

lunes, 2 de enero de 2012

AÑO NUEVO, CRATAEGUS NUEVO

De entre todas las especies de caducifolias, quizás el crataegus monogyna o majuelo, sea muy probablmente mi especie favorita.
No sólo por la corteza craquelada, su imagen rústica  o si cabe, quizás por su hoja más bien diferenciadora del resto de especies de caducos, hacen de él un árbol por el cual siento especial predilección.

La historia de la recolección de éste árbol no deja de ser curiosa. La verdad es que hasta la fecha, muchas han sido las ocasiones en que me he acercado a la finca de los tíos de mi pareja en San Pedro de Nos (La Coruña), e imaginándome yo que los buenos yamadoris sólo se darían en lugares más propicios para éstos (zonas de mucha altitud, barrancos y sitios en definitiva donde las inclimencias metereológicas dejasen su impronta en los mismos), no me había dado ningún garbeo por el lugar.

Esto hasta el verano pasado cuando y, de nuevo, tras una visita más, decidí acercarme a echar un vistazo creyendo, errónemanete todavía, que allí no, que no podría haber nada reseñable. ¡Cuan equivocado estaba!, pues al rato y tras una pequeña caminata por una zona más bien llana, me encontré con el crataegus que da origen a éste post.

Ni decir tengo que la época no era propicia para su recolección así que ésta iba a quedar postergada a finales de Diciembre o hasta mediado Enero, que es a la postre los mejores meses para la recolección de ésta especie con suficientes garantías de recuperarse de su yamadori.

Cuando me refería a que la historia de esta recolección o como algunos suelen darle el sobrenombre de recuperación, fué curiosa, os lo paso a explicar a continuación.

Una nueva visita iba a tener lugar y en esta ocasión propiciada por las "inevitables" fiestas navideñas. Se daban pues varias circunstancias. Por un lado, el desplazamiento hasta el lugar era de forzado rigor y por otro, la fecha era la idónea así que, pertrechado de herramientas (un carrito y todo para transportarlo), allá que nos vamos. Nos vamos a visitar a su familia y pasar el fin de año en la Coruña.

Bueno, que dan las campanadas...¡ya estamos en 2012!. Doce uvas después ya estamos de marcha por La Coruña adelante. Y nos dieron las dies y las once, las doce la una y las dos y las tres...las cuatro, las cinco y para,¡que había que madrugar!.

Pongo el despertador para las diez y cuando quiero darme cuenta ya estoy delante del Crata (debo de estar loco, loco)...resacón, resacón.

Y bueno, lo demás ya os lo podeis imaginar. Sólo decir que el buen agujero resultante debí taparlo a base de bien ya que, aunque contando con el permiso de su tío (el propietario de la finca), no era cuestión de dejarle un crater más bien propio de la segunda Guerra Mundial.

Creo que, en cierta medida, éste post podría más bien haber llevado el encabezamiento de...yamadori finquero.




                                             ¡¡¡FELICIANO A TODOS!!!

lunes, 26 de diciembre de 2011

Sabina...primera formación (III)

Si en el anterior post teníamos ya marcadas las bases de cara a empezar a estructurar lo que será el futuro bonsai de ésta sabina; recordemos: un frente escogido y un nuevo ángulo de plantado. En éste vamos a ver ahora como tras estos primeros pasos y en éste caso en concreto surge el primer dilema.

Si tenemos en cuenta que a todas luces el árbol parece estar pidiendo un modelado en estilo inclinado, parece pues ineludible que la primera rama, tanto por su grosor como por su situación a modo de tronco secundario, debería ser podada o en todo caso transformada en un jin por estar ésta en clara contraposición a la tónica general del estilo comentado. Dejando pues largo el ramaje hacia el lado que se inclina y por la contra, más corto en el sentido opuesto.
Sin embargo y, como ya os dejaba entrever en el post anterior, la poda de la misma no va a ser posible pues como también os comentaba ya en ese mismo post, la sabina arranca a dos venas sin conexión entre sí. Siendo a la postre, la primera de ellas (la única que se verá desde el frente escogido), la que la alimenta.






De podarla, sería totalmente inevitable el secado de la vena, por lo cuál tendríamos un árbol que arrancaría únicamente como madera muerta, quedando la única vena viva en su parte posterior y oculta a la vista. Sin duda ésto no es lo ideal o deseable. Es más, siempre que podamos, deberíamos dejar que el árbol arranque, cuando menos con una porción de zona o veta viva vista desde el frente.

Teniendo en cuenta esto, parece pues claro que habrá que llegar a una solución intermedia. La cual no pasa sinó por enrafiarla, doblándola y tratando de que la misma acompañe al movimiento preponderante. De ésta forma, pasa de ir a su bola (en el sentido opuesto), a formar parte del conjunto cuyo modelado ahora y tras ésta doblez, pasa a ser en un estilo inclinado sí, pero a dos copas.






El quiz de la cuestión radica en que ambas copas armonicen entre sí, dando la impresión de formar un todo y que los extremos finales de ambos ápices dibujen una suave ese. Pero por el momento y por tratarse únicamente de una primera formación, esto no es así. Por un lado se ha conseguido una copa redondeada, mientras que la otra tiende más a la triangularidad. Sin embargo, si se ha conseguido una primera estructura base o esqueleto.

Sólo será a lo largo de los años y tras repetidos pinzados, así como mediante un alambrado de la misma más en detalle que esto se pueda conseguir. De hecho, en ésta primera formación, muchas son las ramas, primarias o secundarias las que, debido al escaso calibre de las mismas, se han quedado sin su buena dosis de alambrado.

Y es que, de lo que se trata en definitiva, es de no sobrecargar en exceso de extrés a nuestros árboles en su...primera formación.







NOTA: Una de las ventajas al empezar desenterrando la base de nuestros arbolillos es que, de ésta forma, podremos ver claramente lo que largo tiempo ha permanecido oculto a la vista bajo tierra (sean virtudes o defectos). En éste caso en concreto, se puede apreciar que presenta una clara conicidad invertida. La solución a ello podría pasar por volver a enterrarla casi hasta donde ensancha de nuevo o, por tratarse de un arranque a dos venas, vaciando la madera intermedia entre ambas y también mediante rafia proceder a su doblado...pero eso es otra historia.
En cualquier caso, el tiempo dirá.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Sabina...primera formación (II)

Continuando con el post anterior, vamos a ver ahora cuales son los pasos a seguir a la hora de sentar las bases de lo que será el futuro bonsai.

Esto consistirá básicamente en sopesar todos los pros y contras que nos determinarán un frente, un ángulo de plantado y así como una base a partir de la cual empezar a estructurarlo.

Así como en el caso de una edificación no se empieza por su parte superior, en bonsai pasa otro tanto. El modo de proceder es siempre de abajo hacia arriba. Empezaremos pues por su base, destapándolo en la mayoría de las veces hasta encontrar el arranque de las raíces principales. A esto y antes de empezar con ninguna intervención en su parte aérea (ramaje), habrá que sumarle además una limpieza a fondo del tronco, saneando maderas muertas y o creando jines o sharis si procede.




Escogiendo el frente:






Después de estudiar detenidamente la dos opciones posibles que se me ocurrían como posible frente, al final me he decidido por el de la primera de las fotos. Se le ha aplicado eso sí una ligera correpción del ángulo de plantado quedando finalmente de la siguiente guisa.











Uno de los inconvenientes del clima gallego es, entre otras cosas, la excesiva humedad ambiental que hace que, en sólo unos meses, un substrato limpio de malas hierbas o musgo se cubra en muy poco tiempo de éste último.
Se hace pues imprescindible una limpieza a fondo. Esto, además de proporcionarnos una mejor estética, a la larga nos evitará más que posibles podredumbres. Máxime cuando éste entra en contacto con zonas de madera muerta como es el caso.








Tras la limpieza de la base (para ello únicamente he utilizado un cepillo de dientes), así es como ha quedado.
Si os fijais, vereis que la sabina arranca a dos venas, bien diferenciadas y, aunque aparentemente éstas terminan fusionándose en su parte superior para formar una sóla, no es el caso. Hasta aquí todo muy bonito sí, pero esto en el siguiente proceso de modelado habría de causarme más de un dilema como os explicaré debidamente en el siguiente post.


Valga la siguiente foto como pista de éste dilema que os estoy comentando.






Y para finalizar éste post, os recuerdo lo conseguido hasta ahora. Una limpieza de  la base (con dilema incluído), un frente y un nuevo ángulo de plantado.






Aparentemente todo parece indicar que se tratará de un inclinado a secas y, digo aparentemente porque en realidad se tratará de algo más complicado que eso. Pero ésto no será sinó en el siguiente post.


Saludos.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sabina...primera formación

Os presento a la protagonista de lo que serán los siguientes tres o cuatro post. A lo largo de los mismos se tocará el tema de como se forma una estructura base u o esqueleto a partir de la sabina que podeis apreciar en la foto adjunta.

Para ello, además del alambrado de rigor habremos de echar mano de rafia para doblar todas aquellas ramas que, por su grosor, sean más proclives a la aparición de fisuras o, en el peor de los casos, a roturas indeseadas.

No se tratará en ningún caso de un trabajo en detalle o de acabado. Si de una primera formación en la que se sentarán las bases de lo que habrá de ser el futuro bonsai. En este caso: una sabina.